jueves, 6 de octubre de 2011

FRANCISCO MORAZAN

Al iniciar el año de 1827, se sintieron en Centroamerica las disposiciones dictatoriales emanadas del Presidente Federal, Manuel Jose Arce. Estas incidencias fueron la causa para que las relaciones con los Jefes de Estado de cada provincia, particularmente con los de El Salvador y Honduras se fueran haciendo cada dia mas conflictivas.

Consecuencia directa de semejantes pretenciones fue el derrocamiento del gobierno que ejercía Don Dionisio de Herrera, fraguado por el oxvico Jefe de Estado, Coronel Justo Milla, quien con ese propósito se traslado a Guatemala y alla recibio del Sr. Arce el mando del Batallon Federal N:2 con esa fuerza y cumpliendo los designios ya expresados, se interno en el territorio del Estado de Honduras, so pretexto de proteger las plantaciones de tabaco que tenia la Federacion en los llanos de Santa Rosa, hoy Santa Rosa de Copan.

El cuatro de abril de 1827, Milla sitio a Comayagua. En la residencia al asalto de la capital, participo el General Francisco Morazan Quezada. Casi para finalizar el sitio de Comayagua, el ciudadano Francisco Morazan salió de la capital sitiada en compañía de los coroneles Remigio Diaz y Jose Antonio Marquez, para obtener refuerzos en Tegucigalpa con la intención de regresar y liberar la Capital del Estado, pero al llegar al valle de Comayagua, en las cercanías de la Villa de San Antonio, fueron atacados por fuerzas al mando del Tte. Cnel. Hernandez y el Capitan Rosa Medina, dándose el combate de la Hacienda de “La Maradiaga” el 29 de abril de aquel anio.

Despues de estos sucesos transcurren una serie de hechos transcedentales: el general Morazan resibio apoyo del Coronel Cleto Ordoñez , en Nicaragua, quien le proprciono 135 hombres entre oficiales y tropa. Asimismo en la Villa de Choluteca, se le incorporaron las tropas salvadorenias del Cnel. Zepeda, las cuales habían sido derrotadas en Sabanagrande. El nucleo inicial de estas tropas fue engrosándose con voluntarios de los pueblos de Texiguat, Curaren, Tegucigalpa, Cantarranas. Esta columna que salió de Choluteca con dirección a Tegucigalpa, venia comandada por el Cnel. Ramiro Diaz y siguió desplazándose en una marcha táctica con sus elementos de seguridad al frente, su vanguardia y el grueso de la misma.

Algunos de los biógrafos mas importantes del general Morazan describen que la columna se desplazaba a saltos enviando espias al frente, que informaban de la situación, esto, que en la moderna táctica se puede entender como elementos de una punta de vanguardia en una marcha táctica y que sirven para dar aviso temprano de la localización, cantidad e intenciones del enemigo.

El Coronel Remigio Diaz traia buenos oficiales que lo asesoraban. Ademas no debe olvidarse que entre ellos venían soldados que en Sabanagrande habían tenido previamente un descalabro y era natural que hicieran uso al máximo del principio de seguridad. El ejercito libertador llego el dia 10 de noviembre por la tarde a Sabanagrande donde se descanso para solucionar algunos problemas administrativos.

Desarrollo de la Batalla.

Cuando las tropas se encontraban las tropas en Sabanagrande, llego el oficial que comandaba los elementos de seguridad que estaban llegando a Ojojona las fuerzas del Coronel Justo Mila en una cantidad de 1000 hombres. El oficial Jose Fracisco Morazan concibió la idea de proponer a su Comandante el Cnel. Don Remigio Diaz, que aprovechando las horas de oscuridad salieron del pueblo de Sabanagrande y ocuparon posiciones defensivas en las alturas de “Trinidad”. Se puede colegir que el joven oficial conocía los sitios cercanos a Ojojona, ya que en este pueblo había guardado prisión.
Al despuntar el alba del siguiente dia, el memorable 11 de noviembre de 1827, Morazan esbozo el plan de maniobra y se lo expuso al Coronel Remigio Diaz. Este acto digno de una epopeya traspaso el mando a Morazan, quien como Comandante en jefe de aquella tropa, iba a dirigir la batalla inmortal.

El plan de maniobra que esbozo fue el siguiente:

09:00 horas del 11 de noviembre.
El Cnel. Ramon Pacheco , con un destacamento defiende la avenida de aproximación que conduce de Ojojona hacia el Valle de la Trinidad, hasta que las otras fuerzas entren en contacto con el enemigo.
El Cnel. Remigio Diaz, con un destacamento de 150 hombres se mueve hacia el noreste siguiendo el curso de la quebrada “Sicatacaro” aguas arriba hasta converger con el sendero que conduce de Ojojona al Valle de la Trinidad y atacaron la reataguardia del enemigo.
El general Morazan y el Coronel Roman Valladades, al mando de otro destacamento de la misma fuerza, se trasladan hacia la estribación del cerro hoy conocido como Caranguije, para atacar el flanco derecho del enemigo. 

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