jueves, 24 de noviembre de 2011

Los frutos y semillas

¿Sabías que los frutos se forman a partir de las flores? La próxima vez que te comas una manzana, un melocotón o una pera, piensa en ello: ese fruto procede de una flor. De hecho ¡sin flores, no tendríamos frutos!
LAS FLORES FABRICAN LAS SEMILLAS
El fruto es una parte de las plantas con flores. Es la parte que se encarga de proteger y alimentar las semillas. Pero ¿sabes cómo se forman las semillas? Las flores fabrican las semillas. Para ello, el polen tiene que ser trasladado desde una flor hasta el ovario de otra flor. Este transporte recibe el nombre de polinización. Cuando esto sucede, el polen se une al óvulo que hay en el ovario de la flor y lo fecunda, formando la semilla. Después, las semillas comienzan a madurar, y el ovario aumenta de tamaño y se convierte en el fruto.
Las semillas, lo mismo que los huevos, contienen un embrión, es decir, una especie de pequeña plantita, además de alimento y una cubierta protectora. El embrión está formado por una raicilla o radícula, un tallito o plúmula y una especie de pequeñas hojas, llamadas cotiledones. Parte del alimento que el embrión necesita para desarrollarse se encuentra en los cotiledones.
Cuando las semillas maduran, se desprenden de la planta y son transportadas a otros lugares. Si caen en una zona adecuada, con luz, humedad y nutrientes suficientes, las semillas se desarrollan y originan una nueva planta; este proceso recibe el nombre de germinación. El viento y el agua dispersan o transportan las semillas. También los animales ayudan. Algunos comen frutos, como uvas o cerezas; las semillas pasan, entonces, al tubo digestivo de estos animales, y luego son depositadas en otros lugares. Otras semillas tienen pequeños ganchos, con los que se quedan pegadas al pelo de los animales, que, sin saberlo, transportan las semillas de un sitio a otro. Seguramente, alguna vez se te hayan pegado a la ropa algunas de esas pequeñas semillas.
¿CÓMO SON LOS FRUTOS?
El fruto es la parte de la planta que protege las nuevas semillas. En general, los frutos están formados por dos partes: la semilla y una cubierta llamada pericarpo. El pericarpo consta, a su vez, de tres partes:
  • El exocarpo o epicarpo es la parte más externa del fruto y tiene una función protectora. El exocarpo puede ser liso o puede presentar pelos o espinas.
  • El mesocarpo es, en la mayoría de los frutos, la parte más gruesa y, generalmente, constituye la carne del fruto. En los frutos secos el mesocarpo es más pequeño.
  • El endocarpo suele ser la parte más dura y cubre directamente la semilla. En algunos casos, el endocarpo es muy duro y forma lo que llamamos el ‘hueso’ del fruto.

En un melocotón, por ejemplo, el exocarpo sería la piel; la carne que nos comemos sería el mesocarpo, y el ‘hueso’ que tiene dentro sería el endocarpo.
TIPOS DE FRUTOS
Hay dos tipos de frutos: carnosos y secos. Los frutos carnosos son blandos y jugosos. Los melocotones, las ciruelas, los plátanos, las naranjas y las manzanas son frutos carnosos. Los frutos secos son más duros. Los granos del arroz y del trigo, las almendras o las castañas son frutos secos.
UN BUEN ALIMENTO
¿Cuál es el fruto que más te gusta? ¿Las cerezas? ¿Los plátanos? Los animales y las personas comemos gran variedad de frutos. Son alimentos muy sanos, muy ricos en nutrientes, vitaminas y fibra, y tienen muy pocas calorías. Los frutos se pueden comer de diversas maneras. Con ellos se pueden hacer zumos y también mermeladas. Además, se utilizan para preparar tartas y otra gran variedad de postres. Sin embargo, la mayoría de las veces, los comemos tal y como caen del árbol.

Las raices

¿Te gustan las zanahorias? Seguro que las has comido muchas veces. Pero ¿sabías que las zanahorias son las raíces de una planta? Su color naranja se debe a la presencia de un colorante que recibe el nombre de caroteno.
¿CÓMO ES LA RAÍZ?
La raíz crece hacia abajo, hacia dentro del suelo. Normalmente, la planta desarrolla una raíz principal o primaria, de la que salen otras más pequeñas, que se llaman raíces secundarias. A su vez, estas raíces secundarias se van dividiendo en otras raicillas cada vez más pequeñas. Las raíces tienen unos pelillos, llamados pelos radicales o pelos absorbentes.
En algunas plantas, no existe una raíz principal y varías secundarias, sino que del tronco salen muchas raíces, más o menos del mismo tamaño. Estas raíces reciben el nombre de raíces fasciculadas.
¿PARA QUÉ SIRVE LA RAÍZ?
La raíz tiene dos importantes misiones:
  • La raíz sujeta la planta al suelo, protegiéndola contra los fuertes vientos.
  • La raíz absorbe el agua y las sales minerales que la planta necesita.

Las raíces absorben el agua y las sales minerales por los pelos radicales, y los envían hacia el tallo y hacia las hojas, a través de una especie de tubo que está situado en el centro de la raíz y que recibe el nombre de xilema.
Además, algunas raíces, como sucede en la remolacha, la zanahoria o el rábano, almacenan nutrientes. Estas raíces son como pequeñas despensas donde la planta guarda los nutrientes, por si en algún momento los necesita.
¿Te has fijado cómo se agarra la hiedra a las paredes o a las verjas de algunas casas? ¿Sabes cómo lo hace? Si te fijas con atención, verás que el tallo de la hiedra posee unos grupos de raicillas pequeñitas que le sirven para sujetarse a la pared o también a otras plantas. Estas raíces que nacen del tallo o de las ramas de la planta reciben el nombre de raíces adventicias.

Las algas

¿Has visto alguna vez algas en la playa? ¿De qué color eran? Las algas son organismos capaces de realizar la fotosíntesis. Viven en ambientes acuáticos o muy húmedos. Aunque la mayoría de las algas son unicelulares y microscópicas, muchas son visibles, como las algas marinas.
¿CÓMO SON LAS ALGAS?
Hay muchos tipos de algas; sin embargo, todas son organismos autótrofos. ¿Sabes lo que esto significa? Quiere decir que las algas son capaces de fabricar su propia comida, mediante un proceso denominado fotosíntesis. Para ello, solo necesitan la energía del Sol, agua, un gas llamado dióxido de carbono y sales minerales.
Casi todas las algas son acuáticas. Las que viven en lagos y océanos son un alimento importante para muchos animales. Sin embargo, otras algas viven en el suelo, y algunas se desarrollan en la corteza de los árboles, si encuentran las condiciones adecuadas de humedad.
Hay algas de distintos tamaños. Algunas, como las diatomeas, son unicelulares, es decir, están formadas por una sola célula. Otras algas unicelulares viven juntas formando una colonia. Las algas marinas, las que puedes encontrar en las playas, están formadas por varias células; son organismos pluricelulares.
Las algas pueden presentar distintos colores, según el pigmento que contengan. El pigmento es una sustancia que produce color. Las algas pueden ser verdes, rojas, amarillas, pardas o naranjas.
DIATOMEAS
Las diatomeas son algas unicelulares. La célula tiene una pared formada principalmente por sílice. Las diatomeas pueden flotar en la superficie de los océanos y de los lagos, formando parte del plancton. Otras pueden fijarse a las rocas u otras superficies, en aguas poco profundas. Las diatomeas constituyen el alimento de muchos animales acuáticos.
Cuando las diatomeas mueren, sus paredes celulares caen al fondo de los lagos y del océano. Con el paso del tiempo, forman capas de un material llamado tierra de diatomeas.
ALGAS VERDES
Las algas verdes presentan un pigmento llamado clorofila, que es el mismo que se encuentra en las plantas superiores. La clorofila proporciona a las algas su color verde.
Hay muchos tipos de algas verdes. La mayoría están formadas por una sola célula; algunas forman colonias, y unas pocas son pluricelulares. Las algas verdes marinas que has visto en las playas son pluricelulares. Son fáciles de ver en las rocas costeras cuando baja la marea. Casi todas las algas verdes viven en el agua, tanto en las aguas dulces como en los océanos. Unas pocas se localizan también en el suelo húmedo, adheridas a las plantas terrestres. Se reproducen sexual y asexualmente.
ALGAS ROJAS
Las algas rojas suelen presentar un color rojizo. Casi todas son pluricelulares y viven en el mar, aunque hay especies de agua dulce. Tienen formas muy diversas. Se reproducen sexual y asexualmente. Algunas algas rojas tienen importancia económica. El agar, por ejemplo, es un producto que se extrae de algunas algas rojas y se utiliza en los laboratorios como medio de cultivo de hongos y bacterias, así como en las industrias farmacéuticas y de alimentación. El carraguín se obtiene de otra alga roja, y se utiliza como gelatina y en la fabricación de helados.
ALGAS PARDAS
Son algas de color pardo, aunque también tienen pigmentos verdes, amarillos y naranjas. Casi todas viven en el mar. Son pluricelulares; no presentan formas unicelulares. Son las algas de mayor tamaño conocido. La laminaria gigante es un alga parda ¡que puede alcanzar 100 metros de longitud! Las algas pardas tienen estructuras parecidas a las raíces, los tallos y las hojas de las plantas. Algunas especies constituyen un alimento importante, especialmente, en la cocina japonesa. El alginato es una sustancia que se extrae de estas algas y que se utiliza como espesante en la alimentación.

Las plantas carnívoras

¿Sabías que hay plantas que se alimentan de insectos? Las plantas carnívoras, también llamadas insectívoras, son plantas que capturan insectos y los digieren.
¿POR QUÉ LAS PLANTAS CARNÍVORAS ‘COMEN’ INSECTOS?
Las plantas necesitan nitrógeno para fabricar algunos de sus componentes, principalmente, las proteínas. Por tanto, sus alimentos deben tener nitrógeno.
Casi todas las plantas encuentran el nitrógeno que necesitan en el suelo, y lo absorben a través de las raíces, junto con el agua. Pero las plantas carnívoras crecen en suelos que casi no tienen nitrógeno. Por eso, necesitan buscarlo en otras partes. Para ello capturan insectos: digiriéndolos, ‘reciclan’ sus proteínas para extraer el nitrógeno que necesitan para vivir.
¿CÓMO CAPTURAN LAS PLANTAS CARNÍVORAS A LOS INSECTOS?
Las plantas carnívoras utilizan trampas especiales para atrapar a los insectos de los que se alimentan.
  • Algunas plantas carnívoras tienen hojas parecidas a bolas o a raquetas, cubiertas de tentáculos pegajosos. Los insectos que se posan en ellas se quedan pegados en los tentáculos y, de esta manera, son atrapados por la planta. Al intentar escapar, los insectos se van enganchando todavía más en los tentáculos. Finalmente, mueren y son digeridos. Las droseras son plantas carnívoras con hojas provistas de tentáculos viscosos.
  • Otras plantas están compuestas por dos partes provistas de largas espinas. Estas dos partes están unidas por un lado, como si formaran un estuche, y, al menor contacto, se cierran bruscamente como si fueran una concha. Las espinas se juntan unas con otras, encerrando al pequeño animal en una verdadera prisión. La venus atrapamoscas captura de esta forma a los insectos que caen en su interior. ¡Pueden atrapar animales mayores, como algunas ranas!
  • Por último, algunas plantas carnívoras tienen las hojas enrolladas formando una especie de cucurucho. Los insectos que andan por sus bordes, resbalan y caen al fondo. Como el interior de las hojas está recubierto de pequeños pelos orientados hacia abajo, los insectos no pueden volver a subir. ¡También quedan atrapados!
¿CÓMO DIGIEREN A LOS INSECTOS?
Las hojas de las plantas carnívoras producen verdaderos jugos gástricos, parecidos a los que se crean en el estómago de los animales, que cubren el interior de las trampas. Cuando un insecto cae en ellas, no tarda en encontrarse totalmente cubierto por esos jugos gástricos. Su cuerpo es digerido lentamente; es decir, queda reducido a nutrientes. La planta absorbe entonces los nutrientes que necesita.
También en Mi primera Encarta
¿Qué son las plantas?

ANIMALES Y PLANTAS EN PELIGRO

En la actualidad, más de 6.700 tipos de plantas y 5.400 especies animales están en peligro de extinción. Se cree que de las 4.600 especies de mamíferos que hay en nuestro planeta, más de 1.000 corren peligro. Por ejemplo, en los últimos treinta años, la población de rinocerontes negros se ha reducido en un 95%, y la de tigres ha descendido a menos de 5.000 ejemplares. Muchos seres vivos que vivieron en la Tierra se han extinguido completamente; algunos, hace millones de años, como los dinosaurios o los mastodontes; otros, no hace tanto tiempo, como el dodo, un ave que vivía en la isla Mauricio y que desapareció a finales del siglo XVII.
Algunos animales que sin duda conoces están amenazados de extinción, como la ballena azul, el oso panda gigante o el tigre, de los que quedan muy pocos ejemplares.
¿POR QUÉ SE EXTINGUEN LAS ESPECIES?
A lo largo de la historia de la Tierra, han aparecido y desaparecido diferentes clases de animales y plantas. Algunos de ellos se han extinguido debido a los cambios climáticos. El clima puede hacerse más húmedo o más seco, más cálido o más frío; si las especies no pueden cambiar o adaptarse a ese nuevo clima, perecen.
Algunas especies se extinguen porque no pueden competir con las demás por el alimento; otras son exterminadas por sus enemigos. Además, las especies viven en un proceso constante de evolución. Por evolución se entiende los lentos cambios que se producen en una especie, de generación en generación. Pequeñas diferencias entre padres, hijos y nietos van superponiéndose a través de generaciones.
Algunas veces muchas especies de animales y plantas se extinguen al mismo tiempo. Los científicos llaman a ese fenómeno extinción en masa. La última extinción en masa, que acabó con los dinosaurios, se produjo hace unos 65 millones de años.
¿QUÉ SE CONSIDERA UNA ESPECIE AMENAZADA?
Una especie amenazada es aquella que está en riesgo de desaparecer. Existe una organización, la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN), que se encarga de establecer qué especies están amenazadas. Esas especies se agrupan en varias categorías, según sea su riesgo de desaparecer. Las más graves son:
  • Vulnerable: una especie con riesgo de extinguirse en estado salvaje.
  • En Peligro: una especie con riesgo muy alto de extinguirse en estado salvaje.
  • En Peligro Crítico: una especie con riesgo extremo de desaparecer en estado salvaje.
  • Extinta en Estado Silvestre: una especie que solo sobrevive en cautividad o en poblaciones protegidas.
  • Extinta: cuando existe seguridad de que el último ejemplar de una especie se ha extinguido.
¿POR QUÉ ESTÁN AMENAZADAS MUCHAS ESPECIES?
En la actualidad, muchas especies corren peligro de seguir la misma suerte que los dinosaurios; pero, en este caso, los responsables de ese peligro somos los seres humanos. Un ejemplo son las sustancias químicas y los humos que las fábricas y los coches expulsan a la atmósfera, provocando la contaminación del medio ambiente.
Además, algunos animales sufren una caza masiva que los está llevando al borde de la desaparición. En algunos casos, esa caza está prohibida; pero muchos cazadores furtivos no respetan esa prohibición, pues obtienen enormes beneficios por su actividad: se captura a los rinocerontes por sus cuernos; a los tigres, por su piel; a los elefantes, por sus colmillos. Otro problema es la caza excesiva a la que están sometidas algunas especies muy apreciadas como animales de compañía o mascotas; tal es el caso, por ejemplo, de los loros y de las tortugas.
Otro factor importante es la destrucción del hábitat. Muchas especies amenazadas viven en los bosques tropicales, que los seres humanos están destruyendo para construir granjas, carreteras y ciudades. Los gorilas y los koalas están en peligro porque los bosques en los que viven están desapareciendo. Algunas veces, el peligro proviene de ciertas prácticas modernas; por ejemplo, muchos delfines quedan atrapados en las redes de pesca, mientras las lanchas motoras acaban con la vida de muchos manatíes.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SALVAR A LAS ESPECIES AMENAZADAS?
Los gobiernos pueden aprobar leyes para prohibir la caza y la venta de animales amenazados, así como la tala de bosques. También pueden prohibir el uso de sustancias químicas contaminantes o de pesticidas que envenenan las aguas y los suelos. Por ejemplo, el insecticida conocido con el nombre de DDT provocó un descenso en las poblaciones de águilas y halcones peregrinos. Una vez que el DDT se prohibió, esas poblaciones se recuperaron.
Otra forma de proteger a algunos animales amenazados es la cría en cautividad. En muchos parques zoológicos y centros especiales se crían especies que están en peligro, y cuando los ejemplares alcanzan la edad adulta, se dejan en libertad. Los científicos están tratando de salvar de esa manera, por ejemplo, al oso panda gigante o, en España, al lince ibérico. Algunos biólogos creen que la mejor manera de ayudar a las especies amenazadas es proteger su hábitat. Por tanto, su trabajo se centra en lograr que muchas zonas se conviertan en parques o reservas naturales donde los animales puedan vivir sin la amenaza de los cazadores y otros peligros.

La migración de los animales

Numerosos animales realizan viajes de ida y vuelta entre dos regiones diferentes del mundo; estos viajes reciben el nombre de migraciones. Una de las dos regiones es el lugar donde se reproducen y crían a los recién nacidos; la otra región es el lugar donde habitualmente viven.
DIFERENTES MIGRACIONES
La mayoría de los animales pasan toda su vida en un lugar. Sin embargo, otros migran; se desplazan de un lugar a otro.
Algunos animales recorren distancias pequeñas, de decenas de kilómetros, mientras que otros realizan migraciones más largas, de varios miles de kilómetros. El charrán ártico, un pájaro marino, atraviesa el planeta de un extremo a otro, del norte al sur: se reproduce en el Ártico (alrededor del polo norte) y pasa el resto del año en la Antártida (alrededor del polo sur), recorriendo todos los años unos 30.000 kilómetros.
Generalmente, los animales migratorios hacen un viaje de ida y vuelta todos los años. Sin embargo, algunas especies solo emigran una vez en su vida. Es el caso del salmón del Pacífico, que remonta los ríos para poner sus huevos, y muere, por agotamiento, poco después.
¿POR QUÉ EMIGRAN ALGUNOS ANIMALES?
Los animales viajan de un lugar a otro para adaptarse a los cambios climáticos que se producen con las estaciones. En las regiones templadas, durante el invierno, las condiciones de vida son difíciles y el alimento escasea. Sucede lo mismo en las regiones tropicales, pero durante la estación seca. Cuando llega la estación difícil, los animales migratorios ‘hacen sus maletas’, para dirigirse a un lugar donde la vida resulte más sencilla: una región donde haga calor o una región donde llueva.
Hay animales que migran durante la época de la reproducción. Algunos se reproducen en un medio totalmente diferente a aquel en el que viven los adultos. Es el caso de las anguilas. Cuando son adultas viven en los ríos. Pero, cuando llega la época de la reproducción, descienden por los ríos hasta llegar al mar; atraviesan después todo el océano Atlántico, y finalmente, se reproducen en el mar de los Sargazos, al norte de las Antillas. Las anguilas viven en los ríos; pero se reproducen en el mar.
Las tortugas de mar nadan miles de kilómetros para encontrar la playa en la que nacieron. Allí se reproducen y ponen los huevos.
¿CUÁLES SON LOS ANIMALES MIGRATORIOS?
Todos los grupos de animales tienen especies migratorias, tanto los invertebrados como los vertebrados.
  • Los insectos: en este grupo, los saltamontes, las langostas y las mariposas son los que realizan las migraciones más espectaculares. Se conocen más de 250 tipos de mariposas migratorias. ¡Las mariposas monarcas realizan un asombroso viaje! Forman nubes de mariposas que vuelan miles de kilómetros desde el norte de Canadá, donde pasan el verano, hasta México, donde pasan el invierno.
  • Los crustáceos: las hembras de numerosos crustáceos, como las langostas, pueden recorrer muchos kilómetros para aproximarse a las costas, donde ponen sus huevos, para después retornar a aguas más profundas.
  • Los peces: numerosos peces marinos emigran según las estaciones. Los bacalaos, por ejemplo, pasan el verano en el océano Ártico, al norte de Canadá, y el invierno, en las costas noruegas. Otros peces emigran para reproducirse. Por ejemplo, los salmones viven durante un tiempo en el mar, pero luego remontan los ríos para poner sus huevos precisamente en el mismo río donde nacieron.
  • Los reptiles: en este grupo, las únicas especies realmente migratorias son las tortugas marinas. Nacen en una playa, donde sus madres pusieron los huevos, y luego se van a vivir a miles de kilómetros, en medio del océano. Pero llegado el momento de poner sus huevos, hacen el camino de vuelta y son capaces de encontrar la playa donde nacieron.
  • Las aves: son los principales animales migratorios. Numerosas aves de las regiones frías o templadas del hemisferio norte migran en otoño hacia países tropicales. Muchas aves que viven en Europa se van a pasar el invierno a África; las de América del Norte se dirigen a América Central y a América del Sur. Esto sucede, principalmente, con las aves que se alimentan de insectos, ya que si se quedaran en sus lugares de residencia, no encontrarían nada de comer durante el invierno.
  • Los mamíferos: el fenómeno de la migración es menos frecuente entre los mamíferos, aunque algunas especies sí realizan grandes viajes. El caribú, que vive en América del Norte, pasa el verano en el Ártico, emigrando luego hacia el sur para pasar el invierno en los bosques. En África, los ñúes y las cebras, dispersos durante la estación de las lluvias, se desplazan cuando llega la estación seca, formando grandes rebaños en busca de nuevos pastos.
¿CÓMO SE ORIENTAN LOS ANIMALES MIGRATORIOS?
Las migraciones se efectúan habitualmente en grupo y siguiendo generalmente las mismas rutas. No se sabe exactamente cómo los animales encuentran su camino de un año para otro, consiguiendo llegar exactamente, una y otra vez, al mismo lugar. Se cree que los animales se pueden orientar:

por el Sol;
por la posición de las estrellas o de la Luna;
por el campo magnético de la Tierra;
o guiándose por el olor, por la vista o por el oído.
Por ejemplo, se piensa que los ñúes, las gacelas o las cebras se orientan por el ruido de las tormentas; las regiones en las que llueve son también aquellas que tienen grandes cantidades de hierba, que es precisamente lo que buscan estos herbívoros.
Muchos animales utilizan, probablemente, varios de estos medios de orientación. Por ejemplo, experimentos con palomas viajeras han puesto de manifiesto que ellas se orientan sobre todo gracias a la vista, apoyándose en diferentes referencias (el Sol, la Luna y las estrellas) y en variaciones del campo magnético terrestre. En cambio, cuando vuelven a su nido, parece que utilizan, principalmente, el olor. Los salmones usan el sentido del gusto y del olfato para localizaren los  ríos en que nacieron    

Las aves

Si te preguntaran qué es un ave, ¿qué contestarías? Piensa bien la respuesta. ¿Dirías que un ave es un animal que puede volar? Tal vez sí; pero las mariposas y las abejas también pueden volar, y no son aves. Además, los pingüinos, los avestruces y los kiwis son aves, pero no pueden volar. Esta es la respuesta correcta: un ave es un animal que tiene plumas y alas. Por tanto, no puedes equivocarte, si un animal tiene plumas, ¡es un ave!
¿CÓMO SON LAS AVES?
Hay aves de distintos tamaños. Los colibríes son pequeños. La especie más diminuta es el colibrí abeja de Cuba, que solo mide unos 5 cm de longitud y pesa 1,8 gramos. Las aves más grandes son los avestruces, con una altura de unos 2,7 m y un peso de hasta 150 kilogramos.
Aunque hay especies que no vuelan, la mayoría de las aves puede hacerlo, y todas descienden de antepasados que podían volar. Todo su cuerpo parece estar diseñado para ello.
  • El cuerpo de las aves se divide en cabeza, tronco y extremidades. Las dos extremidades anteriores están transformadas en alas. El movimiento de las alas es lo que hace que las aves vuelen. Las dos extremidades posteriores son las patas, que presentan, generalmente, cuatro dedos.
  • El esqueleto también contribuye a hacer posible el vuelo. Los huesos de las aves están huecos y pesan muy poco, haciendo su cuerpo más ligero. Además, en el pecho tienen unos fuertes músculos que les permiten batir las alas.
  • Todas las aves tienen el cuerpo cubierto de plumas, que, además de servir de ayuda en el vuelo, mantienen su cuerpo caliente.
  • Las aves tienen picos, en vez de mandíbulas con dientes. Los picos pueden tener distinta forma, según sea su comida. Los gorriones y los pinzones tienen picos fuertes y cortos para romper las semillas. Los halcones cuentan con un pico fuerte y en forma de gancho, que utilizan para desgarrar la carne. Los pájaros carpinteros se alimentan de insectos que encuentran dentro de los troncos de los árboles. ¿Sabes cómo los capturan? Tienen un pico recto y puntiagudo que utilizan como si fuera un taladro para abrir agujeros en la corteza. Los pelícanos tienen en el pico una especie de bolsa que utilizan como una red para pescar.
  • Las aves respiran por pulmones.
  • Las aves son animales de sangre caliente u homeotermos, al igual que los mamíferos. Son capaces de producir calor, y de esa manera, su cuerpo está siempre a la misma temperatura, aunque fuera haga frío.
  • Las aves nacen de huevos con cáscara dura.
¿DÓNDE VIVEN?
Las aves viven prácticamente en todas las regiones del mundo. Algunas solo pueden estar en determinados lugares, como los pingüinos, que solo viven en sitios fríos, o los loros, que, en cambio, solo se encuentran en las zonas tropicales, cálidas.
Muchas aves viven en un lugar durante el verano y en otro distinto en el invierno. Así, por ejemplo, las cigüeñas se desplazan todos los años desde Europa, donde se reproducen y crían a sus polluelos, hasta África, donde pasan el invierno. Estos desplazamientos que realizan las aves se denominan migraciones. El charrán ártico emigra, todos los años, desde el Ártico, donde se reproduce, hasta la Antártida, donde pasa el invierno, realizando un viaje de casi 20.000 kilómetros.
¿CÓMO SON LAS PLUMAS?
Ya sabes que si un animal tiene plumas es un ave. ¿Sabes para qué sirven? Las plumas protegen a las aves del frío, les sirven para volar y les dan un toque de color.
¿Has cogido alguna vez una pluma? ¿Te has fijado en ella? Las plumas están formadas por un tubo central, llamado raquis, del que salen unos filamentos muy finos, que reciben el nombre de barbas. La mayoría de las aves adultas mudan sus plumas, es decir, las pierden y las reemplazan, al menos una vez al año.
Las plumas de algunas especies son de colores muy variados: rojas, verdes, amarillas, azules... ¿Has observado el colorido plumaje de los loros? ¿Sabías que el color rosa de los flamencos se debe a las pequeñas gambas de las que se alimentan?
Las plumas que recubren el cuerpo reciben el nombre de coberteras. Hay dos tipos de plumas coberteras: las remeras, situadas en las alas, y las timoneras, que forman la cola. Las plumas protectoras, también llamadas plumón, son más pequeñas y suaves, y se sitúan debajo de las plumas coberteras. ¿Te has fijado en los pollitos? Están cubiertos por un abrigo de plumón, suave y esponjoso.
GRUPOS DE AVES
¿Cuántas aves conoces? Hay unas 10.000 especies de aves, y se pueden distinguir varios grupos. Algunas especies viven en el agua o se alimentan en el medio acuático. Los albatros y las pardelas pasan la mayor parte del tiempo en el mar, alejados del medio terrestre, y beben agua salada. Los patos, los gansos, las gaviotas, los pelícanos, los frailecillos y los pingüinos son algunas de las aves que viven en el agua o cerca de ella.
Otras aves viven en las playas o en las orillas de los ríos y los lagos. Reciben el nombre de zancudas, porque tienen patas largas para andar por el agua. Se alimentan de peces y otros animales acuáticos. Las garzas, las cigüeñas, los ibis, las espátulas y los flamencos son aves zancudas.
En mitad del vuelo, los gavilanes, las águilas y los halcones descienden rápido y en picado para atrapar a sus presas con sus robustas garras. Estas aves reciben el nombre de aves de presa o rapaces, y tienen picos fuertes en forma de gancho. Los búhos y las lechuzas son rapaces nocturnas, porque cazan por la noche.
Las aves corredoras, en lugar de volar, corren. Los avestruces, los ñandúes, los emúes, los casuarios y los kiwis son aves corredoras que no pueden volar.
La mayoría de las aves pertenecen a un grupo denominado paseriformes. ¿Sabes cómo llamamos normalmente a las paseriformes? ¡Son los pájaros! Los pájaros son aves de pequeño tamaño, capaces de posarse. Tienen cuatro dedos en cada pata, tres de ellos orientados hacia delante y un cuarto, hacia atrás, lo que les permite agarrarse a las ramas. ¡Seguro que conoces muchas aves paseriformes! Los jilgueros, los ruiseñores, los mirlos, los gorriones y los petirrojos seguramente te serán familiares. ¿Has oído cantar a los jilgueros? ¡A que lo hacen bien! Casi todas las aves paseriformes son aves canoras, son capaces de cantar.
Otros grupos de aves incluyen a los loros, las palomas y las tórtolas, los cucos, los colibríes y los pájaros carpinteros.
REPRODUCCIÓN Y CUIDADO DE LAS CRÍAS
Para aparearse, los machos intentan atraer a las hembras o llamar su atención. Para ello, algunos muestran sus plumas llenas de colores. ¿Has visto alguna vez un pavo real con su cola abierta? ¡Lo hace para presumir delante de las hembras! Muchos machos cantan para atraerlas; en otras especies, como las grullas canadienses, bailan alrededor de ellas.
Las aves presentan fecundación interna y ponen huevos, al igual que los reptiles. Los huevos de las aves son más duros que los de los reptiles. En la mayoría de las especies, la hembra deposita los huevos en un nido, que ha sido preparado por uno o por los dos padres, donde estarán protegidos y calentitos. ¿Has visto alguna vez un nido? ¿Te has fijado de qué materiales está hecho? Los nidos se construyen con una gran variedad de elementos fáciles de conseguir: hierba, ramitas, cortezas, líquenes, plumas, hojas, pelos de mamíferos, telas de arañas, algas, conchas, guijarros e, incluso, saliva de los propios pájaros. Las águilas construyen nidos enormes hechos con palos, y muchas aves los hacen en los agujeros de los árboles. Sin embargo, algunas aves calientan sus huevos sin tener que colocarlos en un nido. El pingüino emperador, por ejemplo, sujeta el huevo sobre sus patas, y se acuclilla sobre él para que un repliegue de su piel lo cubra y lo caliente.
Las aves incuban los huevos durante dos semanas o más. Cuando han terminado su desarrollo, los pollitos rompen el cascarón y salen del huevo. Las crías de algunas aves no tienen plumas al nacer, no pueden ver y tienen que ser alimentadas por sus padres. Estas crías reciben el nombre de altriciales o nidícolas, y necesitan muchos cuidados. Todas las aves canoras, los vencejos y los pelícanos, por ejemplo, tienen crías altriciales. Otras crías, llamadas precoces, salen del huevo con los ojos abiertos, están cubiertas con un plumón denso y, en pocos días, pueden caminar, moverse y encontrar parte de su propio alimento. Los pavos, los faisanes, las codornices, las aves de corral, los gansos, los patos y los cisnes tienen crías precoces.

La alimentación de los animales

¿Cuántas veces has visto a las hormigas recogiendo alimento? Igual que las hormigas trabajan sin descanso un día tras otro para recolectar comida, la mayoría de los animales pasa gran parte de su vida buscando alimento. A diferencia de las plantas, los animales no pueden fabricar su propia comida, son heterótrofos. Tienen que alimentarse de plantas y de otros animales.
¿POR QUÉ NECESITAN ALIMENTARSE LOS ANIMALES?
¿Qué ocurriría si no tuvieses comida? ¿Qué les pasaría a los animales? Tu perro o tu gato necesitan que les des de comer todos los días. Igual que tú, los animales tienen que alimentarse para poder vivir. Los alimentos nos proporcionan energía, y esta es necesaria para estar vivos. Los animales comen para obtener la energía que su cuerpo necesita.
El cuerpo de cada animal está preparado para que, en su interior, ese alimento se convierta en sustancias muy, muy pequeñas. Esto se consigue mediante la digestión.
¿QUÉ ES LA DIGESTIÓN?
La digestión es un proceso que, generalmente, ocurre en el interior del cuerpo de los animales y que consiste en romper los alimentos en sus elementos más pequeños y simples, en nutrientes. Durante la digestión, se trituran los alimentos, se machacan o se mezclan con otras sustancias, hasta que se obtienen los nutrientes. Estos aportan la energía que el cuerpo de cada animal necesita. Los residuos que no pueden aprovecharse se expulsan al exterior.
¿QUÉ ES EL APARATO DIGESTIVO?
Como ya has leído, los animales necesitan convertir los alimentos en nutrientes, que pueden ser absorbidos y utilizados. El aparato digestivo es el lugar en el que se produce la digestión de los alimentos.
Los animales más sencillos, como las medusas, realizan la digestión de los alimentos en la única cavidad interna que tienen. Sin embargo, la mayoría de los animales cuenta con un tubo digestivo, en el que se distinguen diferentes compartimentos, donde se trituran y descomponen los alimentos. El tubo digestivo tiene, generalmente, dos orificios que se comunican con el exterior: uno de entrada de los alimentos, la boca, y otro de salida de los excrementos, el ano.
En los vertebrados, el tubo digestivo está formado por la boca, el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso y el ano. Además, existe una serie de glándulas que producen líquidos que también ayudan a la digestión, como son las glándulas salivares, que crean la saliva que llega a la boca, o el hígado y el páncreas, que elaboran la bilis y el jugo pancreático.
¿QUÉ COMEN LOS ANIMALES?
¿Sabías que hay animales que solo comen plantas y otros que solo se alimentan de carne? Los animales se clasifican en herbívoros, carnívoros u omnívoros, según el tipo de alimentos que toman.
Los animales que solo comen plantas se llaman herbívoros. Las jirafas, las cebras, las vacas, los caballos, los conejos o las ovejas son herbívoros. Algunos insectos, como las mariposas o las abejas, se alimentan del néctar de las flores.
Los animales que solo comen carne se llaman carnívoros. Estos se pueden alimentar de animales vivos o de otros que ya están muertos. Muchos carnívoros son depredadores que cazan para alimentarse; los leones, los lobos o los tiburones lo son. Otros carnívoros se alimentan de animales muertos o carroña, como las hienas o los buitres.
Los animales que comen tanto plantas como animales se denominan omnívoros. Los ratones, los osos pardos o las hormigas lo son. Los seres humanos también somos omnívoros; podemos comer verduras, frutas, carne, leche, huevos y pescado

Alimentación de las plantas

Las plantas son unos seres vivos muy, muy especiales. ¿Sabes por qué? Mientras que los animales se pasan la mayor parte de su vida buscando alimento para vivir, las plantas son capaces de fabricar su propia comida.
¿CÓMO SE ALIMENTAN LAS PLANTAS?
Las plantas son organismos autótrofos, porque son capaces de fabricar la comida que necesitan utilizando la energía del Sol. Cuando tú haces una tarta o un pastel, necesitas muchas cosas: son los ingredientes que vas a utilizar. ¿Sabes lo que necesita la planta para preparar su comida? Le basta con agua, sales minerales, dióxido de carbono y la luz del Sol.
¿Dónde crees que consigue todos estos ingredientes? Es bastante sencillo. Las raíces se encargan de absorber el agua y las sales minerales, que forman la savia bruta. Luego, unos tubos que la planta tiene en su tronco llevan el agua y las sales hasta la hoja, que es la encargada de fabricar el alimento. ¡Es algo así como su cocina! El dióxido de carbono es un gas presente en el aire. Las hojas cuentan con unos agujeros muy pequeñitos, llamados estomas, que se encargan de absorber el dióxido de carbono. Con la energía del Sol y el dióxido de carbono, las hojas transforman la savia bruta en savia elaborada, muy rica en azúcares. Este proceso recibe el nombre de fotosíntesis.
La fotosíntesis consta de dos partes: la fase luminosa y la fase oscura.
  • En la fase luminosa hace falta luz, por eso tiene lugar durante el día. Las hojas cuentan con una sustancia, llamada clorofila, que captura la energía del Sol. Utilizando el agua que absorben las raíces, las hojas transforman la energía del Sol en otra forma de energía, llamada energía química. En este proceso se desprende oxígeno. Esto significa que las plantas solo desprenden oxígeno por el día, no por la noche.
  • En la fase oscura no hace falta luz. El dióxido de carbono que las plantas absorben del aire se transforma en azúcar, utilizando la energía química que se había almacenado en las hojas.

El azúcar se disuelve en agua y forma la savia elaborada, que es transportada por toda la planta. Así que recuerda: las plantas fabrican su alimento mediante un mecanismo llamado fotosíntesis.
LA RESPIRACIÓN DE LAS PLANTAS
¿Sabías que las plantas también necesitan respirar? Al igual que tú, para ello, tienen que tomar oxígeno del aire. Durante la respiración, se consume oxígeno y se desprende dióxido de carbono, liberándose energía. Además, la respiración se produce durante todo el día y toda la noche, por lo que las plantas consumen oxígeno durante las 24 horas del día. ¿Sabes por dónde respiran las plantas? Las plantas toman el oxígeno por las hojas

¿Que son las plantas?

¿Tienes plantas en tu casa? ¿Alguna vez les has dado comida? ¡Claro que no! Pero seguro que sí las has regado. Las plantas no tienen que buscar su comida como los animales. Solo necesitan agua, sales minerales, luz y aire para fabricar su alimento.
¿QUÉ ES UNA PLANTA?
Las plantas, al igual que los animales, son seres vivos, porque nacen, crecen, respiran, se alimentan y se reproducen. Los animales son organismos heterótrofos, porque no son capaces de fabricar su propia comida y tienen que alimentarse de plantas o de otros animales. Sin embargo, las plantas son organismos autótrofos, porque son capaces de fabricar la comida que necesitan utilizando la energía del Sol. ¡Las plantas son los únicos seres vivos que pueden producir su propio alimento!
Las hierbas, los helechos, los arbustos o los árboles son plantas. ¿Cuántas plantas conoces? Seguro que muchísimas. Algunas te las comes, como la lechuga, las espinacas o la coliflor. Otras tienen frutos o semillas que se comen, como las manzanas, las naranjas, los melocotones y los cereales. Además, algunas plantas adornan nuestros parques y jardines con sus bonitas flores, como las margaritas, las rosas o los tulipanes. ¡Hay unas 260.000 especies de plantas! Las hay de diversas formas y tamaños: desde algunas muy pequeñas hasta otras muy grandes. ¡Las secuoyas pueden alcanzar más de 100 metros de altura!
La mayoría de los animales pueden desplazarse de un sitio a otro para buscar comida, encontrar pareja o escapar de sus depredadores. Las plantas son diferentes; no pueden moverse y viven fijas al suelo, fabricando su propia comida.
La ciencia que estudia las plantas se denomina Botánica.
EL CUERPO DE LAS PLANTAS
Fíjate en alguna planta que tengas cerca. Seguro que distingues fácilmente las hojas y también el tallo. La mayoría de las plantas que conoces están formadas por tres partes: el tallo, las hojas y la raíz. La raíz es más difícil de ver, porque está escondida dentro de la tierra. ¿Te gustan las raíces? Las zanahorias que tantas veces has comido son las raíces de la planta.
  • La raíz sujeta la planta al suelo y absorbe el agua y las sales minerales que esta necesita. La raíz crece hacia el interior de la tierra. Normalmente, la planta desarrolla una raíz principal, de la que salen otras más pequeñas, que se llaman raíces secundarias. Las raíces tienen unos pelillos, llamados pelos radicales, por los que absorben el agua y las sales minerales. Algunas raíces, como sucede en la remolacha, la zanahoria o el rábano, almacenan nutrientes.
  • El tallo sostiene las hojas, las flores y los frutos. También es el encargado de repartir el agua y el alimento por toda la planta. El tallo tiene una especie de tubos, llamados vasos conductores, que transportan la savia. Unos tubos llevan el agua y las sales minerales desde las raíces hasta las hojas; otros transportan el alimento desde las hojas al resto de la planta. Los tallos de algunas plantas, como el del clavel o el del diente de león, son delgados y verdes. Los árboles, en cambio, tienen tallos gruesos y fuertes que reciben el nombre de tronco.
  • Las hojas son una especie de láminas de color verde que salen del tallo y de las ramas. Están unidas al tallo por un rabillo que recibe el nombre de peciolo. La parte superior de la hoja se llama haz, y la parte inferior se llama envés. La hoja es una parte muy importante de la planta. ¡Es una fábrica encargada de producir alimentos!
¿CÓMO SE ALIMENTAN LAS PLANTAS?
Las plantas fabrican sus propios alimentos mediante un proceso denominado fotosíntesis. Para ello, solo necesitan la energía del Sol, agua, un gas llamado dióxido de carbono y sales minerales. El agua y las sales minerales las obtienen del suelo, y el dióxido de carbono lo absorben del aire. Por eso no necesitan que les des comida todos los días; solo tienes que ponerles tierra y regarlas de vez en cuando.
Las plantas cuentan con una sustancia, denominada clorofila, que utilizan para absorber la energía del Sol. Gracias al proceso de la fotosíntesis, las plantas producen azúcar y oxígeno.
Por tanto, la alimentación de las plantas tiene lugar de la siguiente manera:

1. Las raíces absorben el agua y las sales minerales presentes en el suelo, que constituyen la savia bruta.
2. La savia bruta es transportada por unos tubos que hay en el tallo hasta las hojas.
3. En la hoja tiene lugar la fotosíntesis, y la savia bruta se transforma en savia elaborada, que es el verdadero alimento de las plantas.
4. La savia elaborada desciende por el tallo y es transportada a toda la planta.
LAS PLANTAS TAMBIÉN RESPIRAN
¿Sabías que las plantas también respiran? Al igual que los animales, las plantas también necesitan respirar. Como haces tú, toman el oxígeno del aire y desprenden dióxido de carbono. En la fotosíntesis ocurre lo contrario, se absorbe dióxido de carbono y se desprende oxígeno.
LA REPRODUCCIÓN DE LAS PLANTAS
Al igual que el resto de los seres vivos, las plantas se reproducen y originan nuevas plantas. La reproducción puede ser sexual o asexual.
En la reproducción sexual se produce la unión de una célula masculina con otra célula femenina para formar el embrión. La mayoría de las plantas presentan unos órganos especiales encargados de la reproducción. ¿Sabes cuáles son esos órganos? ¡Claro que sí! ¡Son las flores! Ellas son las encargadas de la reproducción de las plantas. En las flores hay una parte masculina y otra parte femenina. En la parte masculina de la flor se forma el polen, que es transportado hasta la parte femenina de la flor, es decir, hasta el ovario. En el ovario, el polen se une al óvulo y forma el embrión, que, al caer al suelo, originará una nueva planta.
En la reproducción asexual no hay unión entre una célula masculina y otra femenina. Solo interviene un individuo. Las plantas se pueden reproducir asexualmente mediante estructuras asexuales especializadas: a partir de un pequeño trozo de la planta, por ejemplo, una raíz o un trozo del tallo, se puede originar una nueva planta. Muchas plantas, como la fresa, producen tallos horizontales, llamados estolones, capaces de originar nuevas plantas. Otras cuentan con tallos similares pero subterráneos, que reciben el nombre de rizomas. Los helechos y los musgos se pueden reproducir asexualmente mediante la formación de esporas. La planta forma unas células reproductoras llamadas esporas, que no se unen a ninguna otra célula. Cuando las esporas caen al suelo, germinan y desarrollan una nueva planta.
¿CUÁLES SON LOS PRINCIPALES GRUPOS DE PLANTAS?
Como ya has visto, las plantas necesitan transportar el alimento, el agua y las sales minerales de una parte a otra de la planta. Para realizar este transporte, algunas plantas presentan un sistema de tubos o vasos conductores, denominado sistema vascular. Son las llamadas plantas vasculares o cormofitos.
Otras plantas no tienen sistema vascular; es decir, no cuentan con tubos encargados de transportar el alimento y el agua. Son las plantas no vasculares o briofitos. Son pequeñas y no levantan mucho del suelo. Los musgos son los briofitos más conocidos. Absorben el agua a través de toda la planta, por lo que crecen habitualmente en zonas húmedas, sobre el suelo, en troncos de los árboles y rocas.
En las plantas vasculares hay dos tipos de tubos conductores: el xilema, que conduce el agua y las sales minerales desde el suelo hacia los tallos y las hojas, y el floema, que conduce los alimentos que se fabrican en las hojas hacia los tallos, las raíces y los órganos de almacenamiento y reproducción. Hay tres grupos de plantas vasculares: los helechos, las gimnospermas y las angiospermas. Estos tres grupos se distinguen por su forma de reproducirse.
  • Helechos: son plantas vasculares que no tienen flores ni semillas. Se reproducen mediante esporas.
  • Gimnospermas: los pinos y los abetos son gimnospermas. Son plantas cuyas semillas no están encerradas dentro de un fruto.
  • Angiospermas: los rosales, los manzanos, los almendros o los chopos son angiospermas. Casi todas las plantas pertenecen a este grupo. Son plantas con flores cuyas semillas están encerradas dentro de un fruto. Seguramente hayas visto muchas semillas de angiospermas: si muerdes una manzana, un melocotón o una pera, dentro encontrarás las semillas.
UTILIDADES DE LAS PLANTAS
Las plantas tienen multitud de utilidades. Sus semillas, frutos, hojas, tallos y raíces constituyen alimentos imprescindibles. ¿Cuántos de los alimentos que normalmente comes provienen de una planta? Todas las frutas y las verduras son partes de alguna planta. El chocolate se obtiene del fruto del árbol del cacao. Las semillas de algunas plantas sirven para preparar aceites. Otras plantas, llamadas plantas aromáticas, se aprovechan para dar color, sabor y aroma a las comidas. La pimienta, el orégano, el tomillo, el azafrán, la canela, la menta y la vainilla son algunas de las sustancias aromáticas, también llamadas especias, más usadas. Las semillas de los cereales, como el arroz, el maíz, el trigo, la cebada, la avena y el centeno, son importantes productos alimenticios.
La madera de muchos árboles nos sirve para fabricar muebles, adornos y papel. El algodón se utiliza en la confección de prendas de vestir. También usamos las plantas para adornar nuestros parques, jardines y casas. ¿Tienes alguna maceta en tu casa? Muchas plantas nos proporcionan medicinas. También nos han dejado combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, de los que se obtiene energía. Además, al realizar la fotosíntesis, las plantas desprenden oxígeno a la atmósfera, por tanto, ¡son la principal fábrica de oxígeno de la Tierra!, lo que ha permitido que los seres vivos pudieran desarrollarse

Loa hongos

¿Has probado alguna vez los champiñones? ¿Cómo los has comido? ¿En una pizza, en ensalada? Quizás en una tortilla. ¡A lo mejor no te gustan los champiñones! Sin embargo, a muchas personas les encantan y los comen de muchas maneras distintas.
¿QUÉ ES UN HONGO?
Antiguamente, se creía que los hongos eran un grupo de plantas. Sin embargo, ahora se sabe que son muy diferentes de las plantas, y son considerados unos seres vivos distintos de las plantas y de los animales.
Seguramente hayas visto varios tipos de hongos. El moho que crece sobre el pan duro o el que sale en la fruta pasada es un hongo. Pero, seguramente, los hongos que mejor conoces son las setas, como los champiñones.
Sin embargo, ¡la seta es solo una parte del hongo! Algo así como su fruto. El hongo generalmente vive debajo de la tierra, y por eso no lo vemos. El cuerpo del hongo está formado por una red de filamentos o tubos finos que recibe el nombre de micelio. Los filamentos, llamados hifas, crecen y se ramifican por debajo del suelo formando, a veces, grandes extensiones. El filamento o hifa está formado por células dispuestas una tras otra. Otros hongos, en cambio, son unicelulares, es decir, están formados por una sola célula, como las levaduras.
La ciencia que estudia los hongos se llama Micología.
¿CÓMO SE ALIMENTAN LOS HONGOS?
Las plantas son organismos autótrofos que utilizan la luz del Sol para fabricar su propia comida. Los hongos, en cambio, son organismos heterótrofos, al igual que los animales, porque no son capaces de fabricar sus alimentos. Sin embargo, los hongos no introducen la comida en su cuerpo como lo haces tú.
Los hongos absorben los nutrientes a través de las hifas. Estas crecen sobre el alimento, por ejemplo, una fruta podrida, como si fueran pequeñas raicillas que, poco a poco, van penetrando en ella. Después, el hongo produce unas sustancias, llamadas enzimas, que digieren la fruta, es decir, la descomponen (la dividen) en sustancias muy pequeñas que pueden ser absorbidas. Imagina que pudieras introducir tus dedos en un trozo de pastel y liberar enzimas a través de ellos. Imagina, también, que luego pudieras absorber con tus dedos las sustancias nutritivas que hay en el pastel. Así es como se alimentaría un hongo.
Algunos hongos son saprofitos, pues se alimentan de organismos muertos o de restos de animales o plantas. Estos hongos descomponen los restos vegetales y animales en trocitos más pequeños que pueden absorber. Por esta razón, reciben también el nombre de descomponedores, porque descomponen la materia orgánica y liberan elementos minerales que pueden ser utilizados por las plantas.
Otros hongos son parásitos, pues toman el alimento de animales o plantas vivos, a los que causan enfermedades. Algunos hongos son simbiontes. ¿Sabes lo que eso significa? Cuando dos organismos viven juntos sin originarse ningún daño el uno al otro, se dice que viven en simbiosis. En muchas ocasiones, los organismos que forman la simbiosis obtienen algún beneficio de esta relación.
Los líquenes son organismos formados por la unión de un alga y un hongo. El alga proporciona al hongo alimento, y el hongo se encarga de suministrar al alga el agua y los minerales que necesita. A lo mejor no te has fijado, pero seguro que has visto muchas veces líquenes en la corteza de los árboles o sobre las rocas.
¿CÓMO SE REPRODUCEN?
Las setas, como los champiñones, sirven al hongo para reproducirse, de la misma manera que los frutos y las semillas permiten a los árboles formar nuevas plantas. La seta es la parte del hongo donde se fabrican las esporas, y recibe el nombre de cuerpo fructífero. La espora es como una semilla pequeñita que puede crecer y formar un nuevo hongo. El champiñón silvestre puede formar 12.000 millones de esporas, y el pedo o cuesco de lobo gigante puede producir todavía más.
Las setas tienen forma de sombrilla, y están formadas por dos partes: una especie de tallo, llamado pie, y el sombrero. En la parte inferior del sombrero hay varias lamillinas, donde se encuentran las esporas. Generalmente, el viento se encarga de transportar las esporas. Cuando caen en un lugar adecuado, empiezan a germinar. Aparecen entonces los largos filamentos o hifas que forman el micelio.
Sin embargo, solo algunos hongos pueden formar setas. Otros hongos producen las esporas en unas hifas que se denominan hifas reproductoras. Algunas esporas se originan por reproducción sexual, y otras, por reproducción asexual.
BENEFICIOS Y DAÑOS
Los hongos resultan muy beneficiosos para los seres humanos. Algunos se utilizan como alimento, como los champiñones y muchas otras setas. Sin embargo, algunas setas son venenosas y pueden producir trastornos graves o incluso la muerte.
Las levaduras son unos hongos que se utilizan en la fabricación del pan y de la cerveza. También se usan hongos en la elaboración de algunos quesos. El color y el sabor característicos del queso Roquefort se deben al hongo que se emplea en su elaboración. Además, los hongos se han utilizado para obtener medicamentos. La penicilina, el primer antibiótico descubierto, es un producto fabricado por un hongo. Hay que recordar también la importante labor que realizan los hongos al descomponer la materia orgánica.
Sin embargo, algunos hongos son parásitos, y ocasionan daños y enfermedades en las plantas, afectando de manera importante a algunos cultivos. Algunos hongos pueden producir en las personas enfermedades en la piel, que reciben el nombre de micosis.

viernes, 18 de noviembre de 2011

El primer año de tu vida

¡Parece increíble cómo crece un recién nacido en muy pocos meses! ¿Te has preguntado cuántas cosas es capaz de aprender un bebé desde que nace hasta que cumple un año?
No hay ninguna etapa en la vida de una persona en la que se produzcan tantos cambios y con tanta rapidez. Es difícil que recordemos nuestro primer año de vida y, sin embargo, son muchas las cosas que descubrimos durante esos meses.
EL PESO Y LA TALLA
Durante estos doce meses crecemos y nuestro peso aumenta. Si un bebé pesa al nacer alrededor de tres kilos, al cumplir un año llegará a unos nueve kilos. ¡Durante este tiempo ha triplicado su peso!
La talla del recién nacido suele ser de unos 50 centímetros; al cumplir el año, el bebé medirá unos 74 centímetros.
LA ALIMENTACIÓN
¡Durante tu primer año de vida aprendes a comer de todo! En los primeros meses, el recién nacido se alimenta de leche; este periodo de tiempo se llama lactancia. Durante el embarazo, las mamas de la madre se preparan para producir leche, que contiene todas las sustancias que el recién nacido necesita.
Hoy en día se elaboran leches muy parecidas a la de la madre. Cuando el recién nacido se alimenta con la leche de la madre, decimos que la lactancia es materna; cuando se alimenta con leches artificiales, decimos que la lactancia es artificial, y cuando se alimenta con ambos tipos de leche, que la lactancia es mixta.
Poco a poco, se retira la leche y se introducen, en pequeñas cantidades, el resto de los alimentos (cereales, verduras, frutas, pescados, carnes, legumbres y huevos), primero en forma de purés o papillas, y luego en forma sólida. Por lo general, se introducen de uno en uno, es decir, se le ofrece al bebé un alimento nuevo durante una o dos semanas, al término de las cuales se empieza con otro.
EL AFECTO
¡Con qué cariño abrazan los padres a su recién nacido! Los bebés tienen una gran necesidad de afecto y de contacto físico con otras personas. Es muy importante para su desarrollo que les hablemos con cariño, que les acariciemos o que les cantemos canciones.
Como los bebés no saben hablar, se comunican con nosotros mediante el llanto y la risa. De esta manera, llaman la atención y manifiestan el hambre, el dolor o la alegría.
LOS TRES PRIMEROS MESES DE VIDA
Durante los primeros meses, los bebés están casi todo el día durmiendo. Poco a poco, pasan cada vez más tiempo despiertos. Algunos objetos les llaman la atención, y cuando una persona se mueve, la siguen con la mirada.
¿Has escuchado alguna vez los sonidos que hace un bebé?: “GGGG...”. Los bebés no saben hablar, pero según transcurren los meses, empiezan a sonreír y a hacer algunos ruiditos cuando les dices algo. Como no hablan, cuando están incómodos o tienen hambre lloran mucho.
Al final del tercer mes, si los tumbamos boca abajo con los brazos extendidos, son capaces de levantar la cabeza y el pecho.
DESDE LOS 4 A LOS 6 MESES
¡Ahora sí que se ríe a carcajadas cuando le hacemos cosquillas o jugamos con él! También intenta contestar con sonidos si le hablamos. Ya reconoce muy bien a las personas que le cuidan.
¡Comienza a descubrir su cuerpo! Durante estos meses, los bebés aprenden a manejar sus manos. Empiezan a coger objetos y se los llevan a la boca. Juegan con las manos y con los pies.
Cuando los sujetas sentados, sostienen la cabeza, y si los tumbas boca abajo, son capaces de girarse. Por lo general, el primer diente aparece a los seis meses.
DESDE LOS 7 A LOS 9 MESES
“Ta, ta, ta”, “ma, ma, ma”; les gusta oírse y repetir el mismo sonido una y otra vez; aunque no asocian estos sonidos con objetos. Son muy curiosos; miran a su alrededor y escuchan con atención.
Ya son capaces de mantenerse sentados e intentan arrastrarse. Empiezan a jugar y exploran todos los objetos que están a su alcance.
A los nueve meses pueden dar palmadas o decir adiós agitando su mano. Están muy unidos a las personas que los cuidan.
DESDE LOS 9 A LOS 12 MESES
Los juegos con cubos para hacer torres, los aros, los cuentos... ¡todo les llama la atención! Muchos niños empiezan a decir “papá” o “mamá”. Cuando otra persona nombra a sus padres ellos los buscan.
Ya tratan de comer solos y ¡cómo les gusta meter los dedos en la comida! Durante estos meses, algunos niños comienzan a gatear y a ponerse de pie, ayudándose de los muebles que hay a su alrededor. ¡Hay que tener cien mil ojos para evitar que abran cajones o se lleven a la boca todo lo que encuentran! Ahora no necesitan estar tanto tiempo con sus padres; aunque los echan mucho de menos, ya son capaces de ser más independientes. ¡Se están haciendo mayores!
También en Mi primera En

Las etapas de la vida

Seguro que más de una vez te has sorprendido al mirar las fotos de tu familia. ¿Te reconoces viéndote cuando eras un bebé? ¿Cómo eran tus padres hace quince o veinte años? ¿Cómo ves a tus abuelos cuando eran jóvenes? Todos crecemos y nos hacemos mayores. A lo largo de la vida, se suceden diferentes etapas: la infancia, la adolescencia, la edad adulta y la vejez. Cada etapa supone unos cambios que afectan a tu cuerpo y a tu forma de pensar.
LA INFANCIA
La infancia es la etapa de la vida que tú mejor conoces. Desde que naces hasta el principio de la adolescencia, tu cuerpo y tu mente experimentan cambios muy importantes. Este periodo comprende desde el nacimiento hasta, aproximadamente, los doce años.
Durante la infancia se producen cambios físicos muy llamativos. Tu cuerpo crece muy rápido. Cada año que pasa, tu estatura y tu peso aumentan porque tus huesos y tus músculos se desarrollan. Durante los primeros años, aprendes a caminar y a coordinar tus movimientos. Cuando todavía eres un bebé, aparecen los dientes de leche y, al terminar la infancia, la mayoría han sido sustituidos por los dientes permanentes.
Durante estos años aprendes a hablar, amplías tu vocabulario y adquieres un lenguaje completo. Tu capacidad de aprendizaje es inmensa. Poco a poco, consigues hacer las cosas por ti mismo sin la ayuda de las personas que te cuidan. En esta etapa de la vida, el juego es muy importante y ocupa gran parte de tu tiempo. Durante la infancia se produce un gran desarrollo social y emocional. El número de personas con las que te relacionas es cada vez más numeroso, pues, además de tu familia, tienes amigos.
LA ADOLESCENCIA
La adolescencia es la etapa de la vida que comienza al terminar la infancia y finaliza cuando el organismo alcanza su total desarrollo, cuando empieza la edad adulta.
Durante la adolescencia tienen lugar cambios físicos y emocionales muy importantes. En este periodo se produce la pubertad, una fase de la adolescencia en la que tu aparato reproductor madura. Tu cuerpo se prepara para poder tener descendencia. También aparecen los rasgos físicos que diferencian a hombres y mujeres, los llamados caracteres sexuales secundarios. En los chicos, aparece la barba; la voz se hace más grave, y el vello se extiende por casi todo el cuerpo. En las chicas, se desarrollan las mamas, y aparece vello en las axilas y en el pubis. En poco tiempo se produce un crecimiento muy rápido, y se alcanza el peso y la estatura casi definitivos.
Durante la adolescencia tienen lugar importantes cambios emocionales y se busca una mayor independencia. La relación con los amigos es muy importante. La forma de aprender también cambia; la información se organiza y se procesa de otra manera, y se desarrolla gradualmente la capacidad para entender problemas complejos.
LA EDAD ADULTA
La edad adulta es la etapa que se sitúa entre la adolescencia y la vejez, aproximadamente, entre los veinte y los sesenta y cinco años. Abarca muchos más años que las etapas anteriores, durante los cuales se producen acontecimientos muy importantes. Se adquieren nuevas responsabilidades, y el trabajo ocupa gran parte del tiempo. En esta edad, mucha gente forma una familia. Cada persona plantea su vida profesional, social o familiar de forma diferente. Los cambios físicos ya no son muy llamativos. El cuerpo deja de crecer y desarrollarse, y muy poco a poco empieza a envejecer.
LA TERCERA EDAD
Se considera que la tercera edad comienza a los sesenta y cinco años. El proceso del envejecimiento se hace más evidente en esta etapa. Durante este periodo se producen muchos cambios físicos.
Si te fijas, tus abuelos son diferentes de tus padres. Su piel está más arrugada; su pelo, por lo general, se ha vuelto gris; ya no son capaces de correr o saltar; sus movimientos son más lentos, y sus músculos son más débiles y menos flexibles; su estatura disminuye. Algunos ancianos recuerdan bien cuando eran jóvenes y, sin embargo, les resulta difícil acordarse de lo que ha pasado hace unos días. Muchas veces, su capacidad para ver y oír empeora, y necesitan utilizar gafas o aparatos especiales para mejorar su audición. Igual que cuando eres un niño necesitas que tus padres te cuiden y te ayuden, muchas personas mayores también necesitan nuestros cuidados.
Gracias a su gran experiencia y a los conocimientos que han adquirido a lo largo de toda su vida, las personas mayores pueden enseñarnos muchas cosas. Durante siglos han sido muy respetados en todas las sociedades, y sus consejos son muy valiosos.

La laringe el aparato que forma la voz

¿Podrías resistir sin charlar con tus amigos en el patio del colegio? Los seres humanos nos comunicamos, y, para poder hacerlo, necesitamos emitir sonidos, necesitamos la voz. En nuestro cuerpo tenemos un órgano capaz de producir estos sonidos, que, después, al llegar a la boca, se modifican. Este órgano es la laringe. En la laringe se produce la voz.
¿DÓNDE ESTÁ LA LARINGE?
La laringe es el órgano de la fonación. Está situado en la parte media del cuello, debajo de la lengua. Es un órgano hueco con forma de pirámide triangular invertida. Por arriba se comunica con la faringe, y por debajo, con la tráquea.
En la laringe están las cuerdas vocales, que son cuatro; dos están en la parte superior y otras dos en la inferior. Las dos cuerdas de arriba son planas y se llaman cuerdas vocales falsas. Las dos inferiores reciben el nombre de cuerdas vocales verdaderas. La vibración de este par de cuerdas, provocada por el aire que sale de los pulmones, determina la formación de sonidos.
¿QUÉ ES LA VOZ Y CÓMO SE PRODUCE?
La voz es el sonido que producen las cuerdas vocales al vibrar. Al espirar, el aire que se expulsa de los pulmones pasa por los bronquios, después, por la tráquea y, finalmente, llega a la laringe. Cuando las cuerdas vocales se tensan, el aire las hace vibrar y se originan sonidos.
El tono se controla de forma voluntaria por medio de músculos. Las cuerdas se relajan y alargan para emitir tonos bajos (graves), o se acortan y tensan para emitir tonos altos (agudos).
Cuando estos sonidos llegan a la boca, se modifican por el movimiento de los labios, la lengua, el velo del paladar y el maxilar inferior. De esta manera, se producen los diferentes sonidos que utilizamos al hablar.
El cambio de la voz en los chicos: la muda
En los chicos, durante la etapa de la pubertad, la laringe aumenta mucho de tamaño, y se producen cambios en el timbre de la voz. La voz se hace más grave. Este cambio de un timbre de voz a otro durante la pubertad se llama muda.

Los dientes

¿Te imaginas qué aspecto tendría el famoso conde Drácula sin dientes? Desde luego, este personaje, protagonista de tantos relatos, no parecería un vampiro. Los dientes forman parte de la expresión de tu cara, pero, además, desempeñan otras funciones mucho más importantes.
¿PARA QUÉ SIRVEN LOS DIENTES?
Los dientes participan en el proceso de la digestión, y su función más importante es dividir y triturar los alimentos. Los dientes sirven para masticar. Cuando una persona mayor los pierde, tiene que tomar la comida en forma de purés y sopas. Los dientes trocean, desgarran y trituran los alimentos. Realizan una digestión mecánica.
Además, los dientes nos ayudan a modificar los sonidos que llegan desde la laringe a la boca; nos ayudan a hablar. La lengua se apoya en ellos para emitir algunos sonidos. Prueba a decir la palabra ‘luz’, y observa cómo la lengua se apoya en los dientes superiores.
¿CÓMO SON LOS DIENTES?
Los dientes están en las encías, en la parte superior e inferior de la boca, incrustados en dos huesos, el maxilar superior y el maxilar inferior. De la misma manera que las plantas se sujetan en la tierra gracias a las raíces, los dientes también se introducen dentro del hueso mediante una o varias raíces.
Los dientes tienen dos partes, la corona, que es la parte que nosotros vemos, y la raíz, que es la que está dentro del hueso. Los dientes son estructuras duras y están formados por una sustancia parecida al hueso, llamada dentina. La dentina forma parte de la corona y de la raíz.
La dentina de la corona está cubierta por el esmalte, la sustancia más dura de nuestro cuerpo. La dentina de la raíz está cubierta por un tejido duro que se llama cemento.
Los dientes son huecos por dentro. En su interior existe una cavidad, la cavidad pulpar, que en la raíz forma el conducto radicular. Este conducto termina en un orificio, por donde entran los vasos sanguíneos y los nervios.
DIENTES DE LECHE Y DIENTES DEFINITIVOS
Por lo general, los primeros dientes aparecen hacia los 6 meses de edad. Al final del segundo año tenemos 20 dientes, que reciben el nombre de dientes de leche o de la infancia. Estos dientes son temporales, es decir, al cabo de un tiempo se caen y son sustituidos por los dientes definitivos. ¡Por eso el Ratoncito Pérez siempre tiene mucho trabajo!
A medida que nuestro cuerpo crece, los huesos maxilares también crecen, y los dientes de leche son reemplazados, entre los 6 y los 12 años, por otros más grandes, los dientes permanentes o definitivos, ¡que son para toda la vida! Hay 32 dientes permanentes. Los últimos en aparecer serán los terceros molares o ‘muelas del juicio’, que lo harán entre los 17 y los 22 años de edad, aunque a algunas personas estos dientes no les salen nunca.
¿CÓMO SE SUSTITUYEN LOS DIENTES DE LECHE POR LOS DIENTES PERMANENTES?
Al desarrollarse dentro del maxilar, los dientes permanentes presionan y empujan a los de leche. Debido a esta presión, las raíces de los dientes de leche se van deshaciendo y desaparecen. Cuando un diente de leche se cae, en realidad, solo se pierde la corona, que es empujada por el nuevo diente definitivo que aparece.
TIPOS DE DIENTES
Mírate al espejo y abre la boca. No todos los dientes son iguales. Existen diferentes tipos: los incisivos, los caninos o colmillos, los premolares y los molares. Los incisivos cortan la comida en trozos; los caninos la desgarran, y los premolares y molares la trituran.
Los dientes delanteros o incisivos sirven para cortar y morder los alimentos. Hay 8 incisivos (4 arriba y 4 abajo). Su borde es recto y afilado.
A ambos lados de los incisivos están los caninos (2 arriba y 2 abajo). Su borde es puntiagudo. Sirven para desgarrar.
Además, hay 8 premolares (4 arriba y 4 abajo), cuya superficie es afilada. También hay 12 grandes molares, que reciben el nombre de primero, segundo y tercer molar. Los terceros molares se llaman también muelas del juicio. Los molares tienen una superficie de masticación más bien plana, lo que permite aplastar y triturar los alimentos.
CÓMO CUIDAR LOS DIENTES
Es muy importante que vigiles y cuides tus dientes para evitar que la placa bacteriana pueda dañarlos. Por esta razón, debes lavártelos después de cada comida todos los días. El cepillado de los dientes debe durar unos tres minutos y ha de hacerse en la dirección de su crecimiento, desde la encía hacia la punta ¡Hay que cepillar todas las caras de los dientes, por dentro y por fuera! También debes cepillarte sobre las muelas. Para terminar, tienes que limpiarte la lengua y enjuagarte la boca con mucha agua.
La cabeza de los cepillos de dientes debe ser pequeña para poder llegar con facilidad a todos los dientes, y las fibras deben ser finas y suaves. El cepillo debe cambiarse con cierta frecuencia, cuando las fibras se aplasten o se curven. Utilizar una pasta de dientes con flúor ayuda a que tu dentadura sea más fuerte.
Para vigilar tus dientes tienes que acudir al dentista con cierta frecuencia. Él puede detectar si existe algún problema y corregirlo. Los dentistas realizan la limpieza, el empaste y la extracción de los dientes; colocan dientes artificiales o dentaduras postizas; tratan los problemas de las encías; detectan y corrigen los defectos en la alineación de los dientes (ortodoncia), y realizan operaciones en la boca o la mandíbula.